UN OFICIO QUE SE HEREDA
VER TODOHay historias que aprendemos con las manos.
Estas mochilas nacen de una pasión heredada, de un oficio que aprendí de mi mamá y que hoy vuelve a mis manos convertido en una pieza que lleva algo de las dos.
En cada hilo y en cada vuelta se entreteje la memoria de las manos que estuvieron antes. Una forma de crear, de recordar y de llevar al presente un saber que pasa de generación en generación.
Cada mochila lleva un sol calado a mano, un pequeño símbolo de luz que une esta historia con el universo de Claudia Alzate.
Una pieza hecha a mano, entretejida entre dos generaciones.